¿Quieres saber algo más sobre mí y sobre como he llegado a ser un fotografo de boda?

Todo comenzó hace muchos años, tantos, que ni siquiera puedo recordar… fotografo de boda… quizás sea debido a que ni siquiera tenía uso de razón por aquel entonces y no por falta de memoria. Así es amigos, todo esto comenzó mucho antes de que yo naciera, con mi padre, el mejor fotografo de boda que jamás he conocido. Él fue quien creó y dio nombre a esta empresa, Setroimagen, la cual he decidido mantener e intentar llevar a lo más alto, posicionándome como un fotografo de boda de los más reconocidos a nivel nacional con numerosos premios y reconocimientos a mi trayectoria profesional y a mis imágenes.

Desde bien pequeñito todo este mundo de la fotografía comenzó a intrigarme, aunque en su día me costo bastante entender por qué mi padre no se quedaba a jugar conmigo los sábados y se iba por ahí ha hacer fotos… hoy le estoy muy agradecido, ya que gracias a eso y a sus enseñanzas, hoy me gano la vida como lo hacía él y eso me hace muy féliz. Creo firmemente que tengo uno de los trabajos más bonitos del mundo.

Aunque de todo eso hace ya mucho tiempo, creo que nunca debemos olvidar nuestras raíces, ya que es ahí donde se encuentra nuestra verdadera esencia, nuestro verdadero yo.

Mi día a día como fotografo de boda es algo ajetreado, siempre tengo algo que hacer, aunque sea mucha la gente piensa que los fotografos solo trabajamos los fines de semana de los meses de primavera y de verano, no es así, nada más alejado de la realidad… Detrás de nuestras tarifas se esconde mucho trabajo de formación continua, utilización de nuevos programas, selección y edición de nuestras fotografías, captación de clientes, mantenimiento y actualización de nuestra página web o blog site, manejo de cuentas de resultados y un largo etc…

Ya que estas invirtiendo tu tiempo en leer estas palabras creo que estaría bien contarte mis gustos, pues bien, seré sincero, me gustan los retos, los desafíos y la gente perfeccionista y exigente, ¿crees que estoy loco?, quizás si pero es la verdad, me gusta cuando una pareja quiere un producto especial, cuando se sientan en mi despacho y me dicen Óscar queremos que las fotografías de nuestra boda sean algo distinto, algo original. Solo en estas situaciones es cuando las personas damos el 100%.

También me gusta la luz, como fotografo de boda creo que es vital, solo si sabes ver la luz adecuada serás capaz de lograr que esa fotografía transmita lo que allí estaba ocurriendo, es por ello que me encanta cuidar la técnica en mis imágenes, aunque en una boda son muchas las situaciones en las que tienes que dejar de lado la técnica para poder captar ese instante fugaz, siempre que puedo y que el tiempo y las condiciones lo permiten, antes de disparar mi cámara pienso en que lugar será el más apropiado para sacar el máximo partido a vuestra sesión.

Por último se podría decir que me encanta la gente positiva y alegre, ¿menuda novedad eh? pues si, así es, y aunque parece algo obvio si nos paramos a mirar a nuestro alrededor, veremos que no es tan frecuente como pensamos, creo firmemente que el estado anímico es más contagioso que la varicela o que cualquier gripe y por desgracia con peores consecuencias… Por este motivo me gusta ser fotografo de boda, una boda siempre es un día alegre, lleno de gente alegre que empieza una etapa como debe hacerse, con ilusión y optimismo!

Por lo que si te casas, eres perfeccionista y te consideras una persona alegre, quizás yo deba ser tu fotografo…